sábado, 8 de septiembre de 2012

Ribadesella-Casar de Periedo: entrada a Cantabria!

Hola a tod@s!!

Os escribo desde un pueblecito muy pequeñito por el cual cruza la nacional que me llevará primero a Torrelavega (11 kms) y luego a Santander (40 kms).

Empecemos por el principio.

Hoy me he levantado de buena mañana (6h), he posteado la crónica de la etapa de ayer y a pedalear!
Ya he notado desde el principio que mi rodilla no seguía muy fina...pero la idea era "ir tirando" así que he tratado de olvidarme de ella y seguir disfrutando del paisaje con la mirada puesta en Llanes.

Pasados 30 kms asequibles -parece que a pesar de subir y bajar mil veces las cuestas ya no son tan duras ni tan largas, aunque sigan pasando factura a mis piernas- llego a Llanes. Un pueblo que me ha dado muy buena impresión, quizá será porqué hoy era el día de la santa patrona de Llanes y había muy buen ambiente, había gente vestida con ropa tradicional asturiana...en fin, he tomado un respiro y a seguir mi camino.

Ahora el objetivo se concentraba en abandonar Asturias y entrar en Cantabria por Unquera. Sigo por la nacional. Nada más llegar me tomo otro descanso, entro en un bar, pido una botella de agua y me pongo en mis mejores galas, con corbata por supuesto!

Esto me hace reflexionar, nosé si es la mejor corbata que me he tomado, pero supongo que será el "efecto origen". Como era de Unquera, pues estaba muy buena, claro!

Así que ahora tocaba mirar a San Vicente de la Barquera. Deciros que he tratado de recordar alguna canción de Bustamante aprovechando que es de ahí, pero no lo he conseguido, eso es una buena señal! :P
Fuera cachondeo, he de decir que San Vicente es muy bonito, almenos a mí me ha gustado. Aunque había muchísima gente, quizá un poco agobiante.

A todo esto tengo que explicaros que a la salida de Llanes, mientras daba un respiro a mi rodilla, me ha adelantado un señor muy cargado que iba en bicicleta, hemos charlado unos minutos y le he comentado que mi rodilla estaba un poco maltrecha. Nos hemos deseado un buen camino y él ha seguido avanzando. Me ha sorprendido porque a lo largo de esta aventura siempre me cruzo con peregrinos, pero nadie va en mi sentido. Excepto este señor.

Pasadas unas tres horas, mientras daba otro respiro a mi rodilla, el señor me había alcanzado otra vez por atrás (en algún momento le debí adelantar). Se paró y me preguntó acerca de mi rodilla. Se me disculpó por no haberme ofrecido Voltarén Tópico antes. Me lo dió y me dijo que quizás me sentiría mejor. Acepté amablemente, le dí las gracias y seguimos charlando. Le expliqué mi viaje. Él me explicó el suyo. Se llama Jan-Ake, es sueco y padre de tres hijos. Lleva más de dos meses viajando en bicicleta solo. Desde Suecia ha cruzado todo Europa, bajando hasta España para hacer el camino de Santiago Francés. Ahora estaba de vuelta, en Santander cojerá un ferry hasta el Reino Unido dónde continuará pedaleando. Wow! cuantas cosas debe haber visto, cuanto debe tener por contar!

Hemos pedaleado juntos, bajo un sol duro hasta San Vicente. Ahí hemos decidido comer alguna cosa, él me ha preparado avena con pasas, azúcar y leche. Estábamos en un banco de una plaza pequeñita. Bajo una sombra que nos cobijaba. Ahí él ha sacado en un momento el fogón, los platos y la olla y se ha puesto a cocinar bajo la atenta mirada de la gente que pasaba. La verdad es que era bastante energético, yo le he ofrecido lo que llevaba encima, unas galletas y aquarius.

Hemos continuado intercambiando impresiones y charlando...

También hemos continuado pedaleando juntos. Hasta ahora. Dónde os estoy ecsribiendo. Hoy mi cena será con un acompañante de lujo. Parece un buen hombre, es simpático y charlador.

Mañana cada uno continuará con su camino, yo empezaré temprano como siempre, él me ha comentado que prefiere empezar más tarde, así que ha sido una grata experiencia conocerle.

Además, me ha dado un consejo cicloturista que no había yo pensado nunca: si en la nacional tienes dos carriles en tu sentido, es que hay subida. Si los dos carriles se estrechan a uno, es que hay bajada. Y la verdad es que se cumple la norma! La explicación está en que ponen dos carriles en las subidas ya que entienden que los camiones no pueden ir a una velocidad adecuada en las subidas si van muy cargados.

Pues oye, todo el recorrido diciéndome "two lines! it goes up" o "one line! down!!". También, como llevaba el gps me indicaba constantemente a cuántos metros estábamos sobre el nivel del mar, "80 m below de sea!" Ha estado bien!

Y poco más, os dejo algunas fotos. Mañana toca conquistar Santander.

Os sigo contando!

Un abrazo!

Carles.

p.d.: hay un par de fotos con los picos de europa al fondo. Una lástima no acercarme por ahí, pero siendo realistas, ni el tiempo ni mi forma física lo permiten :)












1 comentario:

Anónimo dijo...

Wow!!!! Bonic viatge,bonica experiència!!!